12 de enero
El perdón dado
"Perdonad, y seréis perdonados."
— Lucas 6:37
Señor de misericordia,
El perdón es difícil. Cuando me han herido profundamente, mi corazón se endurece y la amargura echa raíces. El rencor me parece a veces más fácil que el perdón.
Pero Tú me muestras otro camino. No el perdón fácil que minimiza la ofensa, sino el perdón que libera. No el olvido forzado, sino la decisión de no dejar que el mal tenga la última palabra.
Dame la gracia de perdonar. No por debilidad, sino por fuerza. No porque el otro lo merezca, sino porque yo merezco estar libre del veneno del rencor. Que el perdón sea mi victoria, no mi derrota.
Amén.
El perdón es difícil. Cuando me han herido profundamente, mi corazón se endurece y la amargura echa raíces. El rencor me parece a veces más fácil que el perdón.
Pero Tú me muestras otro camino. No el perdón fácil que minimiza la ofensa, sino el perdón que libera. No el olvido forzado, sino la decisión de no dejar que el mal tenga la última palabra.
Dame la gracia de perdonar. No por debilidad, sino por fuerza. No porque el otro lo merezca, sino porque yo merezco estar libre del veneno del rencor. Que el perdón sea mi victoria, no mi derrota.
Amén.
Reflexión
¿A quién necesitas perdonar? El perdón es un proceso, a veces largo. ¿Cuál podría ser el primer paso hoy?
Por los que luchan por perdonar y por los que necesitan ser perdonados.