9 de enero

La palabra justa

"La muerte y la vida están en poder de la lengua."

— Proverbios 18:21

Señor,

Mis palabras tienen poder. Pueden herir o sanar, destruir o construir, sembrar la discordia o la paz. Hazme consciente de este poder que cargo.

Antes de hablar, que me detenga un instante. ¿Es verdad lo que voy a decir? ¿Es necesario? ¿Es benévolo? Guárdame de las palabras precipitadas que hieren, de las críticas fáciles que destruyen, de las mentiras que envenenan.

Dame palabras que animen, que consuelen, que edifiquen. Que mi lengua sea instrumento de Tu paz y no arma de destrucción. Y cuando el silencio sea más sabio que las palabras, dame la fuerza de callar.

Amén.

Reflexión

¿Qué palabras has pronunciado hoy? ¿Han edificado o han destruido? Esta noche, haz un breve examen de tus palabras del día.

Por los que sufren por palabras hirientes y por los que luchan por dominar su lengua.