4 de febrero
El perdón a los demás
"Perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó."
— Efesios 4:32
Padre de misericordia,
Hay personas que me han herido, agravios que aún me pesan, rencores que llevo desde hace demasiado tiempo. Esta carga es pesada y envenena mi corazón.
Ayúdame a perdonar. No a minimizar lo que pasó ni a decir que no es grave, sino a liberar mi corazón de la amargura que lo corroe. El perdón es primero un regalo que me hago a mí mismo.
Dame la gracia de ver la humanidad herida detrás del que me hirió. De comprender que la persona perfecta no existe, que todos somos heridos que a veces herimos. Que pueda perdonar como Tú me perdonas.
Amén.
Hay personas que me han herido, agravios que aún me pesan, rencores que llevo desde hace demasiado tiempo. Esta carga es pesada y envenena mi corazón.
Ayúdame a perdonar. No a minimizar lo que pasó ni a decir que no es grave, sino a liberar mi corazón de la amargura que lo corroe. El perdón es primero un regalo que me hago a mí mismo.
Dame la gracia de ver la humanidad herida detrás del que me hirió. De comprender que la persona perfecta no existe, que todos somos heridos que a veces herimos. Que pueda perdonar como Tú me perdonas.
Amén.
Reflexión
El perdón es un proceso, no un acontecimiento único. ¿Hay alguien a quien necesitas perdonar? Aunque no sea completo todavía, ¿puedes dar un paso en esa dirección?
Por todos los que llevan el peso del rencor y buscan la liberación del perdón.