27 de abril
El espíritu de servicio
"El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir."
— Marcos 10:45
Padre,
Puedo fácilmente concentrarme en mis propias necesidades, mis propios deseos, mis propios proyectos. Pero Tú me llamas a una mirada más amplia, a una vida de servicio.
Cultiva en mí un espíritu de servicio. No un servicio que me agota o me niega, sino el que nace de un corazón generoso. El placer de contribuir, ayudar, facilitar la vida de otros.
Que pueda ver las ocasiones de servir a mi alrededor: una ayuda que dar, una escucha que ofrecer, una habilidad que compartir. Que mi vida sea útil a los demás, no solo a mí mismo.
Amén.
Puedo fácilmente concentrarme en mis propias necesidades, mis propios deseos, mis propios proyectos. Pero Tú me llamas a una mirada más amplia, a una vida de servicio.
Cultiva en mí un espíritu de servicio. No un servicio que me agota o me niega, sino el que nace de un corazón generoso. El placer de contribuir, ayudar, facilitar la vida de otros.
Que pueda ver las ocasiones de servir a mi alrededor: una ayuda que dar, una escucha que ofrecer, una habilidad que compartir. Que mi vida sea útil a los demás, no solo a mí mismo.
Amén.
Reflexión
¿Cómo podrías servir a alguien hoy? Un pequeño servicio, ofrecido con generosidad, puede transformar un día.
Por todos los que sirven con dedicación y discreción.
←Día anterior26 AbrilDía siguienteHoy